Novedades de la semana
La gran noticia de la semana es que he hecho unas albóndigas que estaban de vicio. A M no le gustan con tomate, así que me puse a buscar una receta alternativa. Me encontré una web que tiene unas recetas que son un lujo: por atractivas y por didácticas. Me salté algún paso, pero aún así quedaron del 10. La culpa de todo la tiene el hecho de haberme comprado un carro de la compra, era una reivindicación histórica desde que me mudé. Me he acostumbrado a comprar en el que ya es mi antiguo barrio, algo alejado ahora, y ahora voy allí con el carro de reata y con una carita de felicidad y de realización personal que ríete tú de la meditación zen.
Ya llegó el nuevo libro de Chantal Maillard, pero se merece un post para él solito.
Por lo demás, vengo reventada de Pilates, esto se va complicando y mi torpeza innata sigue sin mácula. Estoy leyendo El fin del mundo y un despiadado País de las Maravillas, de Murakami, y estoy flipando, a este paso se convertirá en mi favorito junto con Kafka en la orilla. Tengo un libro de haikus rondando cerca, lo rescaté para hacer los christmas, a ver si pongo alguno por aquí.
PD: Me he enamorado del cachorro de la derecha (creo que no soy la primera mujer de izquierdas a la que le pasa…), le he dicho al criador que si puedo elegir quiero que ese sea Duende.


El carrito es la mejor inversión que se puede hacer en una casa. Yo tardé años en tenerlo, siempre clavándoseme las bolsas en las manos y muñecas, y parando cada poco por la cantidad de cosas que traía del super. Lástima que me lo regalaron a última hora y mi carita de felicidad duró como un año; no me extraña que estés tan contenta, mejor no te cuento la utilidad que le da mi madre: ultimamente han llevado en él atado hasta el coche mi antigua mesilla que la he renovado. Vamos, que da para muuuuuuucho este artilugio