Adiós a la India
Decir que me ha encantado Adiós a la India es quedarse corta. He disfrutado como una enana leyéndolo y además estoy más que de acuerdo con todo lo que Maillard expone.
Antes de meterme a destriparlo (aviso: de forma bastante simplona) diré que ha sido impreso en tipografía y encuadernado a mano, razón por la cual, más allá de su contenido, es un auténtico placer para los sentidos tenerlo entre las manos… una obra de arte-sanía.
Partimos de que Maillard viajó a la India a principios de los 90, de hecho vivió una temporada allí, y años después ha vuelto a viajar al país.
De algún modo es una mirada desencantada, decepcionada por la contaminación a la que Occidente ha sometido a la India, que ya forma parte también de la aldea global. Vemos a través de numerosos ejemplos cómo la cultura india se ha banalizado y convertido en espectáculo para el turista, perdiendo de alguna manera su sentido originario al convertirse en objeto de consumo de occidentales con insatisfacciones espirituales que peregrinan a la India para consumir eso “que te cambia la vida”. La India colocada en el escaparate global, y por su voluntad. Dice Maillard que es la forma de colonización más eficaz… no puedo estar más de acuerdo.
Sin embargo, la autora rechaza una visión romántica (de occidental romántica) que pretenda que la cultura india permanezca inmutable, convirtiéndose así en una especie de parque temático espiritual para las carencias de Occidente; puesto que esa inmutabilidad iría justamente en contra de la esencia misma de su ser. Pero una cosa es cambiar, evolucionar (o como lo queramos llamar) libremente, siguiendo unos cauces propios y otra muy distinta sucumbir a la colonización de la aldea global. Y todos tan contentos, Occidente y Oriente.
Qué pena que tantos/as peregrinos/as occidentales se queden tan a gusto, tan satisfechos/as y no se percaten de lo perverso de esta nueva forma de colonización…
Cuando yo estudiaba Filosofía Oriental en la Universidad, Maillard no fue mi profesora por estar de baja ese curso, hablamos y reflexionamos mucho sobre la Nueva Era, el (mal) uso que hacía de Oriente… Esto da para un blog completo. Me da por pensar que los/as hijos/as de la Nueva Era disfrutan tanto de esta nueva India (para ellos/as nada ha cambiado, no notan la diferencia que sí aprecia Maillard) porque están muy convencidos/as y satisfechos/as con ese sucedáneo tergiversado que les han vendido como Oriente.

Un libro estupendo, gracias por compartir tu lectura…
Gracias a ti Stalker por venir aquí y compartir a Maillard, no es algo demasiado habitual…
Tienes razón, no es muy habitual, por desgracia…
¿Sabes? Yo sí tuve a Maillard en Pensamiento Oriental. Unas clases inolvidables,
abrazos
Qué suerte!!
Yo estuve en “La filosofía oriental como estética”, una ad-hoc, hace mucho tiempo y en lugar de a Maillard tuve a Rosa Fernández Gómez.
Un abrazo
Mira qué cosita he encontrado:
http://www.saladevideoonline.com/Generacióndel27
Los vídeos de abajo también son espectaculares…
abrazos
http://www.saladevideoonline.com/Generacióndel27
Creo que trendrás que copiar el enlace y pegarlo en la barra del buscador, porque no cabe entero…
Stalker, muchas gracias por los vídeos, estos días estoy fuera de casa y con una conexión bastante lenta, los veré a mi vuelta esta semana. Feliz año.
Un abrazo