Ya estoy en casa. Tengo que contar aún algunas cosas de mis vacaciones y poner fotos de mis regalos de cumpleaños, pero la actualidad se impone y… el viernes recogeré a Duende!!!!!!!!! Creo que le voy a abrir una cuenta en youtube y todo…
Hoy es mi cumpleaños. Sólo por eso no voy a hacer un balance del 2009. Si acaso llegué a hacer alguno del 2008 podéis leerlo porque será muy parecido. No me gustan los balances, no creo que sean objetivos, más bien fruto del estado de ánimo que se tenga en ese momento.
Con respecto a la Navidad sólo diré que en familia…
Estoy en Madrid, pasando frío, aunque no tanto como pensaba, la mitad de ropa de abrigo que traje no me ha servido aún. De momento he estado por centros comerciales y por la calle. Un paseíto por el Retiro, otro por el Madrid de los Austrias… entre viento y lluvia. Me he estado codeando con la aristocracia, bien es cierto que en la cripta de la Almudena, que están todos muertos y tal, pero lo que cuenta es que he pasado la tarde con condes/as y marqueses/as. Tomando algo en en el Café Gijón y en el cine. La verdad es que, aunque llueva y haga viento y frío, de vez en cuando el tiempo da una tregua, muy al contrario de lo que me encontré en mi tierra natal: lluvia a lo bestia sin descanso… una experiencia psicológicamente devastadora (por esa y otras muchas razones).
He visto El erizo y no me ha gustado, no la juzgo como película en sí misma sino como adaptación, por muy libre que sea, del libro. Me ha parecido que se pierde toda la esencia, todo el encanto, toda la profundidad que tiene el libro. Al final me da la sensación de que, si no te has leído el libro, la impresión que te queda es algo así como ahora que por fin iba a pillar la pobre…
La idea era irme mañana a Segovia, pero he visto el tiempo y parece que va a nevar. Yo quiero que me nieve, pero para verlo por la ventana o para bajar un ratito a la calle a hacer la gansa, pero no para estar en plan turista. Ya he estado en Segovia, pero empieza a ser una tradición pisar algo de Castilla y León.
Para alojarme en Madrid cogí un apartamento súper pijo con su cocina, su calefacción y su todo en Recoletos. Cuando llego me encuentro que es una pensión como las de toda la vida con una reforma made in Ikea, que justifica el precio similar a un hotel de 3 o 4 estrellas, y una cocina compartida con el resto de huéspedes… si esto no es publicidad engañosa… en fin, una decepción.
Pongo unas fotos de Madrid y un puñado de buenos deseos para el 2010.
Un pequeño artista me ha hecho este retrato, es en el que mejor he salido nunca. Otra pequeña artista ha sido la encargada de darme color. Lo pongo por aquí, así quienes no me conocéis podréis identificarme si nos cruzamos por la calle.
Cuando retomé el blog, después de aquel paréntesis que ya no recuerdo a qué se debió, decidí quitar la galería de fotos porque me tenía colapsado el servidor. Lo cierto es que pedí una ampliación del plan de alojamiento, pero no se dieron por enterados. Me gusta más incluir las fotos en los posts, me da menos pereza que actualizar la galería.
Hoy andaba mirando cómo poner un contador de visitas, porque M quiere tener uno en el suyo y he usado el mío como rata de laboratorio. No ha quedado tan mal, es de un sitio de estos gratuitos, el enlace está en el propio contador, no voy a darles más publicidad. Ponerlo es muy fácil: eliges el modelo que más te gusta, el número de visitas desde el que quieres empezar a contar, pones el enlace de tu blog y te dan un código html para que lo pegues. Me imagino que si quisiera cambiar el número de visitas o el modelo tendría que volver a hacerlo para que me saliera otro código… no sé. Pensé ponerme a buscar plugins de wordpress pero me empezó a dar una pereza… También pensé en mirar el número real de visitas que tengo, pero debe ser que hoy estoy especialmente vaga (tengo agujetas de Pilates) porque al final he puesto mi año de nacimiento como punto de partida.
Me estoy pensando poner un formulario de contacto. En realidad no creo que sea algo que haga demasiada falta porque ya está publicado mi mail y, como hasta el momento no ha llegado absolutamente nada de spam (a pesar de estar escrito sin trucos), me parece una forma de contactar igual de efectiva que el formulario. Eso sí, lo he redireccionado para que los mails de esa cuenta me lleguen al móvil también. Pongo una fotillo de mi smartphone que creo que todavía no lo he enseñado.
Decir que me ha encantado Adiós a la India es quedarse corta. He disfrutado como una enana leyéndolo y además estoy más que de acuerdo con todo lo que Maillard expone.
Antes de meterme a destriparlo (aviso: de forma bastante simplona) diré que ha sido impreso en tipografía y encuadernado a mano, razón por la cual, más allá de su contenido, es un auténtico placer para los sentidos tenerlo entre las manos… una obra de arte-sanía.
Partimos de que Maillard viajó a la India a principios de los 90, de hecho vivió una temporada allí, y años después ha vuelto a viajar al país.
De algún modo es una mirada desencantada, decepcionada por la contaminación a la que Occidente ha sometido a la India, que ya forma parte también de la aldea global. Vemos a través de numerosos ejemplos cómo la cultura india se ha banalizado y convertido en espectáculo para el turista, perdiendo de alguna manera su sentido originario al convertirse en objeto de consumo de occidentales con insatisfacciones espirituales que peregrinan a la India para consumir eso “que te cambia la vida”. La India colocada en el escaparate global, y por su voluntad. Dice Maillard que es la forma de colonización más eficaz… no puedo estar más de acuerdo.
Sin embargo, la autora rechaza una visión romántica (de occidental romántica) que pretenda que la cultura india permanezca inmutable, convirtiéndose así en una especie de parque temático espiritual para las carencias de Occidente; puesto que esa inmutabilidad iría justamente en contra de la esencia misma de su ser. Pero una cosa es cambiar, evolucionar (o como lo queramos llamar) libremente, siguiendo unos cauces propios y otra muy distinta sucumbir a la colonización de la aldea global. Y todos tan contentos, Occidente y Oriente.
Qué pena que tantos/as peregrinos/as occidentales se queden tan a gusto, tan satisfechos/as y no se percaten de lo perverso de esta nueva forma de colonización…
Cuando yo estudiaba Filosofía Oriental en la Universidad, Maillard no fue mi profesora por estar de baja ese curso, hablamos y reflexionamos mucho sobre la Nueva Era, el (mal) uso que hacía de Oriente… Esto da para un blog completo. Me da por pensar que los/as hijos/as de la Nueva Era disfrutan tanto de esta nueva India (para ellos/as nada ha cambiado, no notan la diferencia que sí aprecia Maillard) porque están muy convencidos/as y satisfechos/as con ese sucedáneo tergiversado que les han vendido como Oriente.
La gran noticia de la semana es que he hecho unas albóndigas que estaban de vicio. A M no le gustan con tomate, así que me puse a buscar una receta alternativa. Me encontré una web que tiene unas recetas que son un lujo: por atractivas y por didácticas. Me salté algún paso, pero aún así quedaron del 10. La culpa de todo la tiene el hecho de haberme comprado un carro de la compra, era una reivindicación histórica desde que me mudé. Me he acostumbrado a comprar en el que ya es mi antiguo barrio, algo alejado ahora, y ahora voy allí con el carro de reata y con una carita de felicidad y de realización personal que ríete tú de la meditación zen.
Ya llegó el nuevo libro de Chantal Maillard, pero se merece un post para él solito.
Por lo demás, vengo reventada de Pilates, esto se va complicando y mi torpeza innata sigue sin mácula. Estoy leyendo El fin del mundo y un despiadado País de las Maravillas, de Murakami, y estoy flipando, a este paso se convertirá en mi favorito junto con Kafka en la orilla. Tengo un libro de haikus rondando cerca, lo rescaté para hacer los christmas, a ver si pongo alguno por aquí.
PD: Me he enamorado del cachorro de la derecha (creo que no soy la primera mujer de izquierdas a la que le pasa…), le he dicho al criador que si puedo elegir quiero que ese sea Duende.
Me acaban de enviar unas fotos de Duende con su hermano y su hermana, no sé cuál es él, pero me da lo mismo. Estoy feliz!!! Ya sólo falta poco más de un mes para que esté en casa!!! Estoy impaciente!!!
Lo que va de aperitivo de las vacaciones navideñas lo he invertido en hacerme una rutilla por varios pueblos (ciudades dormitorio) costeros con la idea de hacer fotos a las barquitas. Me arranqué porque estaba muy nublado, pero al llegar al primer pueblo ya hacía un sol radiante y, encima, en lugar de puerto pesquero tenían puerto deportivo. En el segundo pueblo ni eso. Y, ya en el tercero, sólo pretendía comer (en los otros dos fue misión imposible, en uno por no haber dónde), pero hacía sol y mucho viento, así que muerta de frío y medio frustrada me fui a casa.
También he aprovechado para hacer las compras navideñas. Entre semana resolví los regalos infantiles que quiero hacer: algo de Hello Kitty (sí, soy fan) y accesorios para una PSP. Y ayer tocó el tema familiar. Entre medias estuve en una librería con la única idea de recoger un libro encargado y comprar un regalo para una amiga pero… Resulta que han sacado uno nuevo de Murakami, El fin del mundo y un despiadado País de las Maravillas, que tiene una pinta excelente; además, ya estaba Invisible, de Auster, que ya me estoy leyendo y, a pesar de haber leído alguna crítica que lo considera su mejor libro… sin ser malo, que no lo es en absoluto, a mí no me parece el mejor o uno especialmente destacable de su obra, quizás debería esperar a terminarlo para opinar con más fundamento.
Y en párrafo aparte aunque sea el mismo tema, Chantal Maillard. Buscaba para mi amiga un libro de poemas de ella y me encuentro con que ha sacado dos nuevos: La tierra prometida (único) y una reedición de un libro suyo ya imposible de encontrar, Hainuwele. Han aprovechado la reedición para incorporar otros poemas de otras obras, también difíciles de encontrar, y alguno inédito, en lo que parece que ella quiere que sea lo que se recuerde de su primera etapa, dando lugar a Hainuwele y otros poemas; la gran sorpresa, el gran regalo de esta reedición es nada más y nada menos el cd que la acompaña: con una lectura de los poemas que lo componen hecha por la propia Maillard!!! (absolutamente recomendable). De vuelta a casa me puse a mirar en internet por si se me había escapado alguna novedad más. Y sí, se me había pasado por alto Adiós a la India, ya lo he encargado, cuando lo tenga comentaré algo. Quienes me conocen saben que, solamente por esto, estos días soy la mujer más feliz del mundo.
Los días que quedan los voy a dedicar a pasar frío por el norte, a escuchar cuentos, a terminar de planificar la navidad, que no hay manera de decidir el día de vuelta por querer conciliar todo lo que queremos conciliar: ir a varios sitios, perder las menos clases de Pilates posibles, encontrar billetes a un precio razonable, etc. A seguir leyendo a Murakami, a Auster y a Maillard… y a cargar la batería del Ipod para pasar el cd de Maillard y poder escucharlo más cómodamente. Hablando de cd’s… el de versiones de El Canto del Loco no está del todo mal, a pesar de haber profanado a Quique González, a Carlos Cano, a Piratas e incluso a Serrat.
Dejo una fotito de mis excursiones marineras. Bajé hasta lo que bien podría haber sido un paseo marítimo pero, por obra y gracia del Plan E, era un nido de tierra y maquinaria. La ventaja de que aquí a veces el mar y la montaña sean un todo es que te subes una calle y tienes unas vistas como las de esta foto.
Pues parece que Duende se está perfilando como el nombre definitivo. Ya le he estado comprando parte de las cosas que necesita: collar, arnés, cinturón de seguridad para el coche, comedero y bebedero, correa, juguetes… También tengo medio mirado lo del seguro y hasta el hospital veterinario al que irá, me falta el tema de la peluquería.
En fin, que tengo muchas ganas de tenerlo ya y también al nuevo libro de Auster que parece que sale esta semana.
La cosa cada vez parece más clara. Los nombres candidatos son : Gnomo, Siete, Marcel y Duende. Los favoritos son Duende, Gnomo y Marcel, en este orden. La verdad es que yo necesito que tenga nombre ya!!!
Aprovechando que es el Día Universal de la Infancia (me gusta más así) voy a recomendar un libro. Y no, no voy a soltar un rollo sobre la situación (en demasiadas ocasiones muy comprometida) de los derechos de niños y niñas.
El libro en cuestión es Libro de Juegos para los Niños de los Otros de Ana María Matute.
Ya es definitivo, si el tiempo y la autoridad lo permiten en enero tendré al cachorro en casa. El criador me envió ayer el número de cuenta y le hice la transferencia para garantizar la reserva.
El miércoles me compré un par de libros (sí, para casi todo funciono a base de manuales), uno sobre la raza y otro sobre adiestramiento… estoy aprendiendo mogollón.
El “problema” ahora es el nombre. Kokoro, además de que no le gusta a nadie salvo a mí, se revela como un nombre demasiado largo. A día de hoy hay tres candidatos: Haiku, Gnomo y Siete.
Bueno, pues ya es casi oficial. He hablado hace un momento con el criador y me ha pedido mis datos para enviarme su número de cuenta y así poder formalizar la reserva del cachorro. Si todo va bien lo tendré por casa después de Navidades.
Os pongo unas fotos de su padre y de su hermanastro.
Tajinastes King Kong - El padre del futuro Kokoro
Tajinastes Sin Comentarios - El hermanastro del futuro Kokoro